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29 nov 2012

Asusta




Todo esto a veces me asusta. Sí, esa es la palabra. Asusta. Tener ganas de abrazarte hasta que no me queden fuerzas en los brazos, me asusta. Sentir que con vos puedo ser verdaderamente yo, me asusta. Que me conozcas tanto, me asusta. Querer verte en todo momento, me asusta. Necesitar tus consejos, me asusta. Poder hablar con vos de todo, me asusta. Que me pagues el trago aunque no estés de acuerdo con las diferencias entre sexos y con la idea de "hombre caballero", me asusta. Que ruegue que el próximo semáforo se ponga rojo, me asusta. Que no me dé cuenta de que pasaron 5 horas desde que llegamos, me asusta. Sé que a vos también te asusta, y eso me asusta. Pero lo que más me asusta es que es la primera vez que esto no me asusta tanto.



Créditos: http://princesascarlatta.blogspot.com/2009/05/esto.html

8 dic 2010

Citas

"Soledad era independencia, yo me la había deseado, y la había conseguido al cabo de largos años. Era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas."
(El lobo estepario. Herman Hesse).

"El hombre simpático, pero sentimental, que canta la canción del niño dichoso, quisiera volver también a la naturaleza, a la inocencia, a los principios, y ha olvidado por completo que los niños no son felices en absoluto, que son capaces de muchos conflictos, de muchas desarmonías, de todos los sufrimientos."
(El lobo estepario. Herman Hesse)

Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Sinclair, el camino de la mayoría es fácil, el nuestro es difícil. Caminemos."
(Demian. Herman Hesse)

Veronika decide morir

-No sé lo que es un loco -susurró Veronika-, pero yo no lo soy. Soy una suicida frustrada.

-Loco es quien vive en un mundo propio. Como los esquizofrénicos, los psicópatas, los maníacos. O sea, personas que son diferentes de las demás.

-¿Como tú?

-Sin embargo -continuó Zedka, fingiendo no haber oído el comentario-, ya debes de haber oído hablar de Einstein, que afirmaba que nó había tiempo ni espacio, sino una fusión de ambos. O de Colón, que aseguraba que al otro lado del mar no había un abismo, sino un continente. O de Edmund Hillary, que confirmaba que un hombre podía llegar a la cumbre del Everest. O de los Beatles, que crearon una música diferente y se vestían de manera totalmente innovadora. Tódas estas personas, y millares de otras, también vivían en su mundo.

Esta demente está diciendo cosas con sentido , pensó Veronika, acordándose de las historias que su madre le contaba acerca de santos que afirmaban hablar con Jesús o con la Virgen María. ¿Vivían en un mundo aparte?

-Una vez vi a una mujer con un vestido rojo, escotado, con los ojos vidriosos, andando por las calles de Ljubljana cuando el termómetro marcaba cinco grados bajo cero. Pensé que estaría borracha y fui a ayudarla, pero ella rechazó mi abrigo.

-Quizás en su mundo fuese verano, y su cuerpo estuviera caliente por el deseo de alguien a quien esperaba. Y aunque esa otra persona existiese apenas en su delirio, ella tiene el derecho de vivir y morir como quiera, ¿no crees?

Veronika no sabía qué decir, pero las palabras de aquella loca tenían sentido. ¿Quién sabe si no era la misma mujer que había visto semidesnuda en las calles de Ljubljana?

-Te contaré una historia -dijo Zedka-. Un poderoso hechicero, queriendo destruir un reino colocó una poción mágica en un pozo del que todos sus habitantes bebían. Quien tomase aquella agua, se volvería loco.

A la mañana siguiente, toda la población bebió y todos enloquecieron, menos el rey, que tenía un pozo privado para él y su familia, donde el hechicero no había conseguido entrar El monarca, preocupado, intentó controlar a la población ordenando una serie de medidas de seguridad y de salud pública, pero los policías e inspectores habían bebido el agua envenenada, y juzgando absurdas las disposiciones reales, decidieron no respetarlas de manera alguna.

Cuando los habitantes de aquel reino se enteraron del contenido de los decretos, quedaron convencidos de que el soberano había enloquecido y por eso disponía cosas sin sentido. A gritos fueron hasta el castillo exigiendo que renunciase.

Desesperado, el rey se declaró dispuesto a dejar el trono, pero la reina lo impidió diciendo: Vayamos ahora hasta la fuente y bebamos también. Así nos volveremos iguales a ellos.

Y así se hizo: el rey y la reina bebieron el agua de la locura y empezaron inmediatamente a decir cosas sin sentido. Al momento sus súbditos se arrepintieron: ahora que el rey estaba mostrando tanta sabiduría, ¿por qué no dejarle gobernar?

El país continuó en calma, aunque sus habitantes se comportasen de manera muy diferente a sus vecinos. Y el rey pudo gobernar hasta el fin de sus días.

Veronika se rió.

-Tú no pareces loca -dijo.

-Pero lo soy, aunque esté siendo curada, porque mi caso es simple: basta recolocar en el organismo una determinada sustancia química. Sin embargo, espero que esa sustancia se limite tan sólo a resolver mi problema de depresión crónica; quiero continuar loca viviendo mi vida de la manera que yo sueño y no de la manera en que otros desean. ¿Sabes lo que hay allá afuera, detrás de los muros de Villete?

-Gente que bebió del mismo pozo. -Exactamente -dijo Zedka-. Creen que son normales porque todos hacen lo mismo. Voy a fingir que también bebí de aquella agua.

(Paulo Coelho)

3 oct 2010

Amor

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única. (Borges)

En un beso, sabrás todo lo que he callado. (Neruda)

Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza.

Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta. (Sam Keen)

El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.(Clarasó)

Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho. (Rousseau)

Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad. (Leibniz)

Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto. (Claraso)

Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado. (Shakespeare)

Los besos son como pepitas de oro o de plata, halladas en tierra y sin un gran valor, pero preciosas porque revelan que cerca hay una mina.

Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.(Nietzche)

El amor es como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro.(Benavente)

Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva. (Mark Twain)

El amor puede esperar todavía cuando la razón desespera. (Lyttelton)





13 ago 2010

Alguna vez te preguntaste qué duele más?

Have you ever wondered which hurts the most: saying something and wishing you had not, or saying nothing, and wishing you had?

Love is giving someone the power to destroy you...but trusting them not to.

Do you want me to tell you something really subversive? Love is everything it's cracked up to be. That's why people are so cynical about it. . . . It really is worth fighting for, being brave for, risking everything for. And the trouble is, if you don't risk anything, you risk even more.

Falling for someone the first time is easy...it's the second time around, after you have fallen and trusted someone to catch you and they didn't...when it becomes difficult to let yourself fall again.

There seems to be a kind of order in the universe…in the movement of the stars and the turning of the Earth and the changing of the seasons. But human life is almost pure chaos. Everyone takes his stance, asserts his own right and feelings, mistaking the motives of others, and his own.

Do you ever wonder if we make the moments in our lives or if the moments in our lives make us?

If you could go back and change one thing about your life, would you? And if you did, would that change make your life better? Or would that change ultimately break your heart? Or break the heart of another? Or would you choose an entirely different path? Or would you change just one thing, just one moment? One moment, that you've always wanted back.

Our biggest regrets are not for the things we did -- but, for the things we didn't do. Things we didn't say that could've save someone that we care about. Especially when we can see the dark storm that's headed their way.

Sometimes when you're young, you think nothing can hurt you. It's like being invincible. Your whole life is ahead of you, and you have big plans. Big plans. To find your perfect match. The one that completes you. But as you get older, you realize it's not always that easy. It's not until the end of your life that you realize how the plans you made were simply plans. At the end, when you're looking back instead of forward, you want to believe that you made the most of what life gave you. You want to believe that you're leaving something good behind. You want it all to have mattered.

Do you know what hurts the most about a broken heart? Not being able to remember how you felt before.

I guess you’re right; I’m afraid. I’m afraid to put my guard down. I’m afraid that if you know who I am, you won’t feel the same. And I’m afraid that once my barrier is defeated and I’m comfortable, that you’ll walk away. Because that’s what everyone’s done anyway.

I miss you when something really good happens, because you are the one I want to share it with. I miss you when something is troubling me, because you are the one who understands me so well. I miss you when I laugh and cry because I know that you are the one that makes my laughter grow and my tears disappear. I miss you all the time, but I miss you most when I lay awake at night and think of all the wonderful times we spent with each other.

At this moment, there are 6 billion, 4 hundred, 71 million, 8 hundred, 18 thousand, 6 hundred, 71 people in the world. Some are running scared.. some are coming home. Some tell lies to make it through the day.. others are just now facing the truth. Some are evil men at war with good, and some are good.. struggling with evil. 6 billion people in the world, 6 billion souls -- and sometimes.. all you need is 1.



1 ago 2010

Rayuela

Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse.
A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.

(Julio Cortazar)



28 jul 2010

Dr. House

Cameron: I’m not expecting you to be someone you’re not.
House: We’re in a restaurant, we’re dressed up, we’re eating. If not small talk, what is there?
Cameron: According to Freud, and I’m paraphrasing, instinct of love toward an object demands a mastery to obtain it, and if a person feels they can’t control the object or feel threatened by it, they act negatively toward it. Like an eighth-grade boy punching a girl.
House: I treat you like garbage, so I must really like you. Given your Freudian theory, what does it mean if I start being nice to you?
Cameron: That you’re getting in touch with your feelings.
House: Hmm. So there’s absolutely nothing I can do to make you think that I don’t like you.
Cameron: Sorry, no. I have one evening with you, one chance, and I don’t want to waste it talking about what wines you like or what movies you hate. I want to know how you feel about me.
House: You live under the delusion that you can fix everything that isn’t perfect. That’s why you married a man who was dying of cancer. You don’t love, you need. And now that your husband is dead, you’re looking for your new charity case. That’s why you’re going out with me. I’m twice your age, I’m not great looking, I’m not charming, I’m not even nice. What I am is what you need. I’m damaged.

11 jul 2010

Fragmentos

"Me quedaba aún bastante de mi antigua manera de ser para sentirme agraviado por la evidente antipatía de un animal que alguna vez me había querido tanto. Pero ese sentimiento no tardó en ceder paso a la irritación. Y entonces, para mi caída final e irrevocable, se presentó el espíritu de la perversidad. La filosofía no tiene en cuenta a este espíritu; y, sin embargo, tan seguro estoy de que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano, una de las facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el carácter del hombre. "

Edgar Allan Poe, El gato negro


“Puede ser un niño que lo venció en una pelea en su infancia, la noviecita que lo dejó a los once años, el profesor que le llamaba burro. Cuando está cansado, le guerrero se acuerda de que él aún no vio su coraje. No piensa en venganza, porque el enemigo oculto no forma ya parte de su historia. Piensa solamente en mejorar su habilidad, para que sus hazañas corran por el mundo y lleguen a los oídos de quien lo hirió en el pasado. El dolor de ayer es la fuerza del guerrero de la luz.”

Paulo Coelho, Manual del guerrero de la luz

“Es solo que contigo me siento menos absurdo. Tú eres una de las cosas que no entiendo, pero la única que me gusta no entender”

Santiago Roncagliolo, Abril rojo

"Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzó, más allá de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible."

A. Pizarnik, La Condesa Sangrienta

10 jul 2010

Juguemos al cíclope...

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Rayuela, Julio Cortázar, 1963.

5 jul 2010

La conspiración de las mujeres hermosas

Cuando Jorge Allen, el poeta, se cruzaba con alguna mujer hermosa, caia en el mas hondo desasosiego. Esta muchacha no será para mi, pensaba, mientras la veia doblar para siempre la esquina. Es que cada mujer que pasa frente a uno sin detenerse es una historia de amor que no se concretará nunca. Y ya se sabe que los hombres de corazón sueñan con vivir todas las vidas. En ocasiones especiales, Allen usurpaba el tranco de las más buenas mozas para decirles algo.

-Vea: si no me conoce, no podrá usted darse el lujo de olvidarme.

Pero casi siempre ocurría lo mismo. Las pibas de Flores no mostraban el menor interés en olvidar o recordar al poeta. Cabe ahora mismo salir al paso de la suspicacia general, aclarando que Allen era un joven de grata y recia figura. Además era muy versado en amorosas cuestiones. En verdad, casi no se ocupaba de otra cosa. Una tarde, envenenado por la fráa mirada de una morocha en la calle Bacacay, el hombre tuvo una inspiración: sospechó que la indiferencia de las hembras más notables no era casual. Adivinó una intencion común en todas ellas. Y decidió que tenía que existir una conjura, una conspiracion.

El la llamo La Conspiración de las Mujeres Hermosas. Allen nunca fue un sujeto de pensamientos ordenados. Pero su idea interesó muchisimo a las personas mas reflexivas del barrio de Flores. El primer fruto que se recuerda de estas inquietudes fue la memorable conferencia en el cine San Martin pronunciada por el polígrafo Manuel Mandeb. Su título fue "De las mujeres mejor no hay que hablar" vale la pena transcribir algunos parrrafos conservados en la dudosa memoria de supuestos asistentes.

"...Nadie puede negar el poder diabólico de la belleza. Se trata en realidad de una fuerza mucho mas irresistible que la del dinero o la prepotencia. Cualquiera puede despreciar a quien lo sojuzga mediante el soborno o el temor. Por el contrario uno no tiene mas remedio que amar a quien le impone humillaciones en virtud de su encanto. Y esta es una trágica paradoja.
"...Las mujeres hermosas de este barrio conocen perfectamente la calidad de sus armas y las utilizan con el único fin de provocar el sufrimiento de los hombres sensibles. Ostentan su belleza y sin embargo no permiten que uno la disfrute. Cuentan dinero delante de los pobres. Esta perversa conducta no puede ser inconsciente. Obedece, sin duda a un plan minuciosamente pensado.
"...Cada vez que me acerco a una señorita para presentarle mi respeto.
no recibo otra cosa que gestos de desagrado, gambetas ampulosas y aun amenazas de escandalo. Ya no se puede ceder el paso a una dama sin que se sospeche que esta por permitido perpetrarse una violacion."

Desde la cuarta fila, un grupo de colegialas le retruco al conferenciante, llamando su atencion acerca del comportamiento de los conductores de camionetas. Opinaban las niñas que estos profesionales, mas que requerirlas de amores parecían proponerse insultarlas. Este que escribe opina que la objecion es interesante. Con toda frecuencia se ven por las calles individuos que lejos de postularse como admiradores de las señoritas que se les cruzan, proceden a agraviarlas con frases puercas.

Aqui surge un tema polémico. En que consiste el piropo? Cual es su objeto y escencia? Algunos sostienen que se trata de un género artístico: Un hombre ve a una mujer, se inspira y suelta parrafos. No existe la esperanza de una recompensa, basta con la satisfacción de haber cumplido con los duendes interiores.
Si este es el criterio correcto, la actitud de los conductores de camionetas es perfectamente comprensible. Tal vez quepan reparos de índole académica. Se puede opinar que es artísticamente superior un madrigal que un manotazo, pero ambas expresiones se encuadran rigurosamente en la definicion que se ha sugerido anteriormente.

Otra corriente -menos desinteresada- piensa que todo piropo manifiesta la intención de comenzar un romance. Vale decir que se espera de la dama que lo recibe una respuesta alentadora. Dificil sera -por cierto- que alguien obtenga una sonrisa a cambio de uan groseria. El asunto es apasionante y fue desarrollado por el propio Mandeb, mucho despues, en un libro que se llamó "La objecion de las colegialas", título que despertó un equivocado entusiasmo entre los conductores de camionetas.
Pero volvamos a la conferencia.

Manuel Mandeb presentó durante su exposicion a un italiano y a un brasilero, quienes -dificultosamente-expresaron que, en sus países, los idilios se concertaban en forma rápida entre personas desconocidas y que muchas veces bastaba con leves gestos para entenderse bien. Curiosamente, el propio conferencista desautorizó a sus invitados.

"...Está muy bien reclamar la tolerancia de las señoritas. Pero todo amorio debe presentar una cantidad razonable de escollos. Para serles franco, no quisiera saber nada con una mujer capaz de entreverarse en dos minutos con un tipo como yo."

La conferencia terminó en un tumulto. Varias conspiradoras asistentes empezaron a quejarse de recibir propuestas indecorosas de los caballeros vecinos. Probablemente se trataba de conductores de camionetas. Los Refutadores de Leyendas hicieron oír su voz algunos días más tarde. En una de sus habituales reuniones manifestaron que no creian en la posibilidad de la conspiracion. El argumento de los racionalistas merece consideracion: segun ellos las mujeres hermosas se odian entre sí y es inconcebible cualquier tipo de acuerdo. Declararon tambien que es falso que esta estirpe no haga caso de lso hombres: todos los dias uno ve hermosas muchachas acompañadas por algun señor.

Ya en el colmo de la locura, los Hombres Sensibles contestaron que allí estaba el punto: el señor que acompaña a las mujeres hermosas es siempre otro y esto provoca aún más tristeza que cuando uno las ve solas. No sería extraño que estas damas y sus acompañanates no fueran sino íncubos y súcubos que recorren el mundo para der dique a las almas sencillas. Ives Castagnino, el musico de Palermo, razonaba de este modo: si el propósito de las mujeres terribles es hacer sufrir a los hombres, tienen dos maneras de lograrlo: 1) No viviendo un romance con ellos. 2) Viviéndolo.

Segun parece, al músico lo aterrorizaba mucho más la segunda posibilidad. Como puede suponerse, las muujeres hermosas consultadas negaron siempre la existencia de la conjura,.De cualquier modo, hay que reconocer que la encuesta no fue demasiado amplia. En primer lugar, las señoritas entrevistadas desconfiaban de los encuestadores y pensaban -con toda razon- que trataban de seducirlas. Y por otra parte resulta una verdadera ingenuidad que, quienes son capaces de una gesta tan oscura, se presten a revelar el secreto precisamente a sus victimas.
Como suele ocurrir en estos casos, el tema de discusion se bifurcó innumerables veces y tomó el rumbo de los tomates.

Hubo quienes pidieron que se aclararan los limites de la hermosura para saber cabalmente quienes eran las mujeres que alcanzaban esa categoria.
La cuestion es ardua, como todo juicio estético. Se pueden tener en cuenta -quiza- algunos indicios. Se dice que si una dama es muy linda, las demas la tendrán por tonta. Pero no puede tomarse este lugar comun como precepto, pues es cosa evidente que existen mujeres que, siendo tontas, son al mismo tiempo feas. Inclusive hay gente que sostiene haber conocido señoritas hermosas e inteligentes, lo cual para mi gusto es demasiado.

El asunto se torna todavía más complejo a causa de la acción de los Agrandadores de Loros, unos caballeros más bien babosos, que con halagos y falsedades consiguen que ciertos bagayos se crean la reina del corso. Así, los hombres de corazon llegan a padecer la violencia de verse rechazados por damas que jamás pensaron seducir. La tarea de los Agrandadores ha ido muy lejos y ha llegado incluso a las tapas de las revistas y avisos de publicidad, donde se proponen a la admiracion de la gente de toda clase de pescados con disfraz de Colombina.

Pero los Hombres Sensibles siempre supieron cuando se hallaban ante la presencia de una mujer hermosa. Sentian lo que Mandeb describia como una patada en el corazón. Y no se equivocaban nunca. A decir verdad, jamás se alcanzaron a reunir pruebas convincentes sobre la existencia de la conspiracion. Pero sus efectos se siguieron padeciendo. Pese a todo, Allen, Mandeb y todos sus amigos siguieron recorriendo las esquinas haciendo fuerza para creer que detrás de alguna puerta iba a aparecer la mujer que les salvaría la vida.

Por suerte para los muchachos, hubo siempre entre las damas conjuradas algunas Traidoras Adorables. Naturalmente toda traición tiene su precio y muchas veces la exigencia era el amor eterno. Los Hombres de Flores pagaban una y otra vez este arancel. La denuncia de Jorge Allen ya ha sido olvidada en el barrio del Angel Gris. Pero aunque nadie converse sobre el asunto, basta con asomarse a la puerta para comprobar que las cosas siguen como entonces.

Allí están las mujeres hermosas, en Flores y en toda la ciudad, gritando con sus miradas de hielo que no estan en nuestro futuro ni en nuestro pasado. Allí esta la abominable secta de las Chicas con Novio, poniéndonos ante la espantosa verdad de que siempre hay un hombre mejor que uno. El camino para derrotar a esta muralla es largo y penoso, pero seguirlo es deber de los criollos arremetedores.

No hay más remedio que quererlas a pesar de todo. Y más todavía, tratar de que a uno lo quieran. Esta segunda labor es especialmente complicada y puede llevar la vida eterna. Consiste -por ejemplo- en ser bueno, aprender a tocar el piano, convertirse en heroe o en santo, estudiar las ciencias, comprarse una tricota nueva, lavarse los dientes, ser considerado y tierno y renunciar a los empleos nacionales. Una vez hecho todo esto, ya puede el hombre enamorado, pararse en la calle y esperar el paso de la primera mujer hermosa para decirle bien fuerte:
-He sufrido mucho nada mas que para saber su nombre.

Seguramente, la tipa fingira no haber oido, mirara al horizonte y seguira su camino.
Pero será injusto.

(Alejandro Dolina)

21 jun 2010

Alguno de mis "yo" se siente identificado...

El tema conmigo siempre fue que puedo tener ideas diametralmente opuestas y aún así estar en equilibrio conmigo misma. Puedo pensar que tal cosa es una degeneración y al mismo tiempo darle una vuelta de tuerca y madurar que quizás no es tan malo. Así, puedo tener sentimientos opuestos respecto de personas, actividades y opiniones. Me cuesta mucho definirme. Supongo que a todos nos cuesta. Tengo razonable envidia a aquellas personas que tienen las cosas tan transparentemente claras… me provocan envidia y un poco de rechazo. Y me suena “aburrido” tener todo tan claro.

¡Ahí lo tienen! Casi sin querer, un despejadísimo ejemplo de lo que decía precedentemente: empecé diciendo que tenía envidia de quienes pensaban claramente y terminé escribiendo que me resultaban aburridos y prefería quedarme en mi estado de confusión permanente. Nunca me decido.

Conmigo siempre todo es una sorpresa. Yo me atrapo diciendo que me gustan cosas que jamás probé, o que nunca se me hubiera ocurrido probar. Me encuentro haciendo cosas que nunca se me hubieran cruzado por la cabeza. Me miento, me engaño y creo mis personajes. Nunca fui diagnosticada con desorden de personalidad… pero creo que eso fue un regalo de navidad de los médicos que me atendieron. Si no tengo desordenes de personalidad entonces abran las puertas del Borda y dejen a todos mis pares ser felices.

Seriamente y aunque suene gracioso: tener varias personalidades te saca airosa de muchas situaciones dramáticas. Soy varias personas a la vez y varias personas que piensan muy diferente. Aún así, eso no me genera conflicto. No me contradigo: pienso diferente dependiendo de muchos factores. Todas mis personalidades conviven silenciosamente adentro mío y esperan su turno para salir. ¿De qué depende? ¿Cómo saben cuál de ellas tiene que salir? Bueno, ellas sí tienen las ideas claras y saben que cada situación merece una personalidad diferente, que se adecue, se amolde a las circunstancias vigentes.



Siempre ahogo mis sensaciones, mis deseos, mis sentimientos, mis miserias y alegrías. Lo suprimo todo, eternamente, porque a tiempos es menos doloroso dejar de sentir.

Cuando dejo de sentir empiezo a pensar. Me hago preguntas racionales y me contesto sin mayores problemas. Y la vida es así: fácil, cerebral. Tengo, es cierto, varias personalidades y para cada una de ellas un grupo de amigos diferente. Me cuesta mezclar amigas. A tiempos, soy muchas personas que difieren entre sí: tienen distintas personalidades y las motivan incomparables cosas. Por duro que suene, sé que es así. Hay gente que no se bancaría a HIEDRA y otras que se sienten poco confortables con Cielo. Por eso tengo que actuar diferente o amoldarme. Soy lo que el ambiente quiere que sea, lo que las situaciones me indican que es mejor ser. Que es más conveniente ser.



Ah, mis personalidades. Supongo que nacieron en mi necesidad de agradarle al mundo entero. Toda la vida me sentí marginada o por gorda o por antisocial o porque me gustaban los libros en lugar de los power rangers, no lo sé. Simplemente me sentía aislada. Y en mi necesidad de no aislarme creé personalidades acorde a cada grupo de amigos que me hacía. Creo que todos somos un poco así: no nos comportamos igual con nuestra familia que con nuestros amigos, o nuestros profesores o por teléfono o por email o vaya a saber qué otra situación. No puedo hablarle a mi familia de la misma manera que a mis amigos, ni puedo a un novio explicarle chistes que hago con mi familia y en el trabajo tenemos que dar otra imagen. Todo el mundo se la pasa inventando personajes, el problema es que me los tomo en serio y me sirven. Y el personaje que más me cuesta es este que me carcome. Este que me obliga a escribir detalladamente en una agenda todo lo que se me viene a la mente. Que me obliga a llevar registro de todo: las veces que lo vi a Alejandro, qué llevaba puesto (yo), qué hicimos, a dónde fuimos y qué me dijo. No creo que sean muy normales algunas de las cosas que solía hacer, tales como configurar una lista de temas para hablar minutos antes de marcar su teléfono e ir leyéndola silenciosamente (¿hay algo peor que quedarse sin hablar al teléfono?). Son algunas de mis manías un tanto obsesivas, pero supongo que aprendí a convivir con ellas o que ellas se amoldaron a mí. También creo que nacieron por necesidades íntimas: de no olvidar, de no hablar de más, de no quedarme callada, de no repetir vestuario, de tomar consciencia pero por sobre todas las cosas: de RECORDAR. Aunque muchas miles de veces hubiese pagado para olvidar.



Tengo problemas de constancia con la gente: cada acción, cada palabra, los tomo como si no tuvieran un contexto, como si no pendieran de algo más. Y el insoportable sentimiento de sentir que está “todo bien” o “todo mal”. Conmigo no hay medias tintas, con los border no hay grises. Lo pavoroso es que lo que en este momento está bien en cinco minutos puede terminar siendo lo peor que me sucedió en la vida.

Y lo más grave, si es que se puede hacer este paréntesis, es no saber quién uno es, qué deportes le gustan, qué discos queremos escuchar: tendemos a ser la persona con la que estamos. No por nada compraba cada disco que veía en su habitación, no por nada me sabía todas las letras y me gustaba su cuadro de fútbol y leía sus libros. Quería ser él… porque yo no era.



¿Cómo puedo explicarle a alguien que dejo de escribir y no me acuerdo de quién soy? Nadie en mi círculo social puede entenderlo, es decir, nadie puede entender acabadamente el sentido de no saber quién soy. Pueden darse una idea y decirme: “ya vas a estar bien” pero no es eso lo que necesito.

(Cielo Latini, Abzurdah)

Miranda Glida

- Ya que no me atendes el telefono, podemos hablar por acá?
- te vuelvo a repetir, me parece que no es lo mas conveniente que nos veamos
- mirá, te entiendo, pero quiero darte tus cosas. Quiero verme una sola vez más. Discos tuyos, pavadas. Quiero verme, cinco minutos en un bar, en algun lado. No me hagas aparecer mañana en tu laburo.
-no creo que sea necesario que me devuelvas mis cosas. De vos me preocupa tu estado más que mis cosas que tenes.
- Quiero verte, ayudame
- Mi forma de ayudarte no hizo más que llevarte al borde del quiebre total. Sin dudas no sirvo para ayudarte.
- Solamente con verte me quedo tranquila y no te jodo más
- No me molesta que “me jodas” me molesta que sigas bajando de peso, por no comer, tomando pastillas, aislándote, teniendo tendencias suicidas, agrediéndote.
- Bueno, ¿nos podemos ver hoy a la noche? Me tomo un tren a monte grande. Hago cualquier cosa. Necesito verme. Verte.
- No voy a estar esta noche, tengo el cumpleaños de un amigo
- Dame la dirección de tu amigo, no me importa. Toco timbre, bajas, te digo lo que te tengo que decir y chau.
- No entiendo la urgencia. ¿Qué pensas hacer?
-Verte, charlar, que nos amemos como antes, que entiendas mis razones y yo las tuyas. Un café, una mesa, dos sillas, vos y yo. Hablando y sin retarme. Yo te escucho, te explico. No es tan complicado.
- Vos no me escuchas, sino no estarías en este estado. Te pedí por favor que pararas.
- Voy a parar. Antes quiero verte.
- Dejá de hablarme como una suicida
- Te juro por mi vida que cuando te vea paro con todo eso.
- Y no jures por tu vida, no me tomes por idiota.
- Necesito verte. ¿Hoy vas a la facultad? ¿Te veo cinco minutos en un recreo?
- ¡No!
- Es un segundo. Después de la facultad te espero en casa ¿dale?
- No me parece que tengas que estar en tu casa y menos sola.
- ¿Podemos hablar? Te voy a buscar al trabajo si es necesario.
- ¿Podes parar un poco y leer lo que escribo? Tu urgencia me enerva
- Tu desinteres a mi tambien. No tengo tiempo, por favor arreglemos ahora.
- No quiero verte porque es contraproducente.
-No es contraproducente, llamala a pilar y preguntale cómo es mi cara cuando te veo, preguntale si no cuento los días que faltan para verte. Necesito verte, me estoy muriendo. Quiero verte y me alivias, flaco. Cinco minutos. Un minuto. Medio minuto. Me rebajo más de lo que un ser humano es capaz. Necesito verte.
- Bueno, mañana a la noche. ¿Donde estás ahora?
- En la casa de mis viejos.
- ¿Tus padres qué opinan de tu estado? ¿Tu pelo?
- ¿Qué tiene mi pelo?
- ¿Qué le hiciste? ¿Ayer fuiste a la peluquería no? Lo decía tu contestador. ¿Qué hacen en tu casa por vos? ¿Tu mamá? ¿Tu papá? ¿Te siguen ignorando?
- ¿Qué querés decir? ¿Qué tendrían que hacer por mí?
- Si yo fuese tu padre (que casi soy) estaría loco intentando ayudarte. Ya que no hicieron nada antes, por lo menos no dejarte sola para que puedas drogarte, darte
- cariño y contención, preocuparse por tu salud y por tu vida.
- ¿Nos vemos el sábado?
- Sino la cosa es muy sencilla, hago una denuncia por intento de suicidio y abandono de persona y te van a internar y me voy a meter en problemas con tus viejos.
- Mis viejos están preocupados. No los metamos en esto ¿está bien? Yo te prometo que a partir del día que te vea voy a cambiar todo. Voy a ser feliz y voy a trabajar en mi documental y voy a ir a la facultad y esas cosas.
- Estoy hablando con muchos psicólogos y psiquiatras y me dicen que si es verdad que te estás tratando no lo están haciendo bien. Que estás en riesgo. Que si tus viejos no te dan bola (de hecho no lo hacen, sé que tu mamá estuvo en el documental con mirada gélida) y yo quiero hacer algo tengo que hacer la denuncia. Aunque me voy a meter en un quilombo y me van a llenar de preguntas, pero como vos no me das ni cinco de bola algo tengo que hacer.
- Flaco ¿quién es Miranda Glida? ¿Y por qué tenés quilombos judiciales?
- Mirada gélida, no “Miranda Glida”. Estás drogada, perdiste la consciencia.
- Bueno, ahora le digo a mi tía que es psicóloga que te llame y nos vemos el sábado. Te amo y vas a ver que está todo bien.

(Cielo Latini, Abzurdah)